La Cura Siniestra

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Del visionario director Gore Verbinski, LA CURA SINIESTRA es un thriller psicológico aterrador y alucinante. Dane DeHaan interpreta a Lockhart, un corredor de bolsa decidido, que es enviado por su despacho a un remoto spa medicinal, ubicado en los Alpes. La misión de Lockhart es rescatar al director general de la compañía, Pembroke (Harry Groener), paciente del spa, quien ha dejado dicho a su personal que no tiene intención alguna de regresar a Nueva York. Lockhart llega al apacible sanatorio, donde los residentes están recibiendo supuestamente una cura milagrosa. No obstante, parece que, de hecho, se están enfermando más. Conforme investiga los secretos siniestros y desconcertantes detrás del spa, conoce a una joven, la hermosa y arrebatadora Hannah (Mia Goth), quien también se encuentra internada. De igual manera, tiene la oportunidad de conocer a otra paciente, la excéntrica Sra. Watkins, interpretada por Celia Imrie, quien ha hecho algo de investigación por su parte. Al poco tiempo, el director de la institución, el Dr. Volmer (Jason Isaacs), le diagnostica a Lockhart la misma condición que tienen los otros pacientes, por lo que queda atrapado en el refugio alpino. Lockhart comienza a perder la cordura y tiene que soportar pruebas inimaginables durante el transcurso de su propio ‘tratamiento’.

En la misma tradición del inolvidable clásico THE RING (2002), del mismo Verbinski, el director ganador del Premio de la Academia® trae consigo su estilo y visión inigualables para LA CURA SINIESTRA. Atmosférico y visualmente espectacular, el filme es fascinante y reflexivo, una vez que explora el verdadero significado del bienestar, así como los ornamentos de la avaricia y el poder, mientras se cuestiona qué es en realidad sentirse realizado.

El filme fue producido por New Regency y Blind Wink Productions. Justin Haythe escribió el guión; la historia fue concebida por Justin Haythe y Gore Verbinski. Los productores son Verbinski, Arnon Milchan y David Crockett. Los productores ejecutivos son Justin Haythe y Morgan Des Groseillers. El responsable de la música original del filme es el compositor británico nominado al Globo de Oro® y Emmy® Benjamin Wallfisch, cuyo trabajo incluye HIDDEN FIGURES, BATMAN V SUPERMAN: DAWN OF JUSTICE y THE LITTLE PRINCE.

LA INSPIRACIÓN

Una vez que emprendió el proyecto de LA CURA SINIESTRA, Verbinski tenía la intención de hacer un thriller con la profundidad, visión y poder de películas clásicas del género que tanto admiraba, tales como THE SHINING (el filme de 1980 de Stanley Kubrick), DON’T LOOK NOW (el filme de 1973 de Nicolas Roeg) y ROSEMARY’S BABY (el filme de 1968 de Roman Polanski). La idea de una cura rápida, junto con el malestar y la obsesión de la sociedad por encontrar la salud perfecta, eran temas que le fascinaban a Verbinski, cuyos filmes incluyen la muy exitosa franquicia de PIRATES OF THE CARIBBEAN y la película animada ganadora del Premio de la Academia® RANGO. “Comenzamos a explorar la noción de un spa medicinal en los Alpes, un centro de bienestar que en realidad no hace que te sientas mejor”, comenta Verbinski, “y a partir de ahí, comenzó a evolucionar poco a poco. Para nosotros resultó ser muy evidente que esta obra iba a ser de género, y comenzamos a darle vueltas al concepto de la inevitabilidad. En el sentido de que existe una enfermedad, ¡una especie de mancha negra en tus rayos-x que nomás no desaparece!”.

Verbinski se sentó con el guionista Justin Haythe (THE LONE RANGER, REVOLUTIONARY ROAD). “Ya llevaba algún tiempo dándole vueltas a una idea generada a raíz de varias influencias y preocupaciones, pero en gran medida provenía de mis sospechas de la medicina”, comenta Haythe, quien se inspiró en el trabajo del escritor alemán Thomas Mann y del psiquiatra Carl Jung. “El filme hace referencia a la contaminación de nuestras mentes y cuerpos en el mundo moderno y a nuestra obsesión con la pureza, como resultado de ello”.

DANE DEHAAN COMO LOCKHART, EL EJECUTIVO DE WALL STREET

Uno de los actores jóvenes más emocionantes de Hollywood, el talentoso y carismático Dane DeHaan (KILL YOUR DARLINGS, THE AMAZING SPIDER-MAN 2, LIFE) estaba fascinado con interpretar el papel de Lockhart y trabajar con Verbinski. “Me resultó irresistible después de escuchar la visión de Gore y ver cuán apasionado estaba por el proyecto, además de haber leído el guión y entender lo desafiante que era el papel”, comenta DeHaan. “Mi personaje pasa por tantas cosas en esta película, que es una locura. Y esta fue una oportunidad para trabajar con un gran realizador”.

“Vi a Dane en THE PLACE BEYOND THE PINES”, comenta Verbinski. “Me pareció una persona muy interesante y fotogénica, además de honesto. No me lo podía sacar de la cabeza para el papel de Lockhart. También tiene una ética de trabajo fantástica, que es algo que buscas cuando quieres cautivar, que es lo que buscábamos hacer con esta película. No puedes ni parpadear. ¡La audiencia está presente con sus cuchillos afilados! Dane es maravilloso porque siempre está a la búsqueda de algo honesto. Si te introduces a la médula de su mantra, diría: ‘no finjas. Sé auténtico’”.

Además de la autenticidad, DeHaan le aporta fuerza y vulnerabilidad a su complejo personaje. “Lockhart es un héroe común y corriente perfecto para una película como ésta, que lidia con el bienestar, la ambición y la salud en la sociedad actual”, comenta DeHaan. “¡El hecho de que sea un joven que trabaja en Wall Street dice mucho! Por lo que tiene que pasar esa gente que trabaja en compañías de Wall Street es, de verdad, increíble. Es como un proceso parecido al de las novatadas. Trabajan las veinticuatro horas del día, y es casi como: ‘¿qué estás dispuesto a abandonar por esta compañía?’ Les piden que estén sentados en sus escritorios durante gran parte del día, y que trabajen, trabajen, trabajen. En realidad, no estás haciendo nada para el beneficio del mundo. Supongo que a final de cuentas el objetivo último para ellos es la ganancia personal, además de poder y riqueza, salir adelante en la compañía y demostrarse ante los demás. Estas personas hacen una cantidad ingente de dinero y eso es lo que están buscando. Para eso se requiere un tipo de persona muy específico”.

“Lockhart es un tipo que está determinado a triunfar a como dé lugar”, comenta Verbinski. “Hicimos el personaje de Dane un corredor de bolsa porque creo que, a final de cuentas, es el epítome de ese tipo de persona. Gana buen dinero, okey, pero, ¿qué es en realidad lo que genera? Hace dinero a expensas de otra gente que hace dinero, a diferencia de gente, que, por ejemplo, hace ollas de barro o zapatos. Esas personas están haciendo algo real. Lockhart ha decidido que no va a ser como su padre, quien nunca triunfó. Va a conseguir ese trabajo en el concejo de la compañía. Hará trampa, mentirá y embaucará, y hará lo que sea para derrotar a sus colegas”, añade Verbinski, una vez que discute la motivación y psique del personaje, aspectos que están arraigados a la problemática historia familiar del joven.

“Cuando Lockhart llega al spa, está en un estado de negación, ya que no cree que haya algo malo en él”, comenta Verbinski. “Pero tiene esta enfermedad en un estado peor que cualquier otro paciente. Es diagnosticado con el mismo mal misterioso y pasa a ser otro paciente más del sanatorio. Comienza a investigar los secretos más profundos y siniestros del lugar”, continúa Verbinski. “Pero entre más se acerca a la verdad, más comienza a perder el entendimiento de la realidad”.

EL REALIZADOR EXPERTO

Un narrador sobresaliente y un experto en ritmo, Gore genera una atmósfera perturbadora y ominosa a lo largo de LA CURA SINIESTRA, al introducir a la audiencia al mundo del spa, donde nada es claro u honesto. “Bueno, es interesante, porque me parece que entre más enigmático hagas algo, particularmente en este género, más puedes emplear un tipo de lógica onírica”, comenta Verbinski. “Las cosas pueden seguir siendo inexplicables porque sientes que hay otra fuerza, que algo inevitable está sucediendo. Para mí, ésa es la gran provocación —intentar hacer que sientas que esta enfermedad no está desapareciendo; que te está arrastrando. Estás apuntando la cámara hacia el pasillo y llevando al protagonista hacia su epifanía final. Una vez que eso está funcionando, no necesitas tener tanta exposición, ni explicar cómo funcionan las cosas. Sólo sientes que todo eso está sucediendo por una razón”.

La oportunidad de trabajar con Gore fue un atractivo magnífico para todo aquel involucrado en el filme, desde el reparto hasta el equipo de producción. Justin Haythe describe la experiencia como todo un placer. “¡Es el mejor! Gore es inflexible”, comenta Haythe, “pero sólo y siempre cuando se trata de buscar hacer la mejor película posible. El ego no forma parte de la ecuación. El diseño y el sonido tienen un gran poder en este género, y Gore es un experto en ambos”.

“Me encantó haber trabajado con Gore”, dice Dane DeHaan. “Fue todo un placer. Algunas personas tienen una memoria fotográfica, pero siento que Gore tiene una memoria cinematográfica. Sabe exactamente lo que está haciendo. Está encima de todos los aspectos de la realización; la iluminación, la utilería, la actuación. Es como si tuviera toda la película en su mente. Gore es muy visual y específico en cuanto a su manera de narrar la historia; es muy exigente con respecto a cada encuadre de la película. También es un director en el que puedes confiar sin problemas porque sabe exactamente qué es lo que quiere. Mi trabajo fue sólo darle vida a lo que él quería, de una manera que nunca antes había experimentado. Fue una auténtica colaboración entre los dos. Respetó todo el trabajo que hice y mis aportaciones, pero él también tenía una visión muy específica. Fue increíble haber trabajado con él”.

El veterano actor británico Jason Isaacs, señala que Verbinski es un director con una perspectiva única e interesante. “Después de haber platicado con Gore se volvió evidente que estaba interesado en los matices, y sorprender a todos en todo momento. Gore es un fenómeno en el set, pero estaba muy consciente de cómo todas las escenas iban a funcionar de manera conjunta”, continúa Isaacs. “Llegaba al set con un pizarrón blanco gigante cubierto con storyboards que sólo él podía interpretar, lo que significaba que todos nosotros, los actores, nos sentíamos seguros. Y si teníamos algunas ideas, siempre estaba abierto a escucharlas”.

Celia Imrie, actriz ganadora del Premio Olivier y nominada al Screen Actors Guild, cuyas películas incluyen BRIDGET JONES’S BABY, ABSOLUTELY FABULOUS: THE MOVIE y THE BEST EXOTIC MARIGOLD HOTEL, estaba igualmente impresionada con su experiencia laboral con Verbinski. “Se sabe todo el guión de memoria. Pero también es inusualmente generoso con su apoyo y elogios, no sólo para nosotros, sino para todos. A un actor que vino sólo un día a interpretar a un camillero que me lleva a tratamiento, le ofreció palabras de apoyo”, comenta Imrie. “Esa actitud hace que quieras trabajar más duro y mejor. ¡A partir de ahora, estaría dispuesta a participar en cualquiera de sus películas!”.

“Nunca he conocido a un director que se prepare mejor que Gore Verbinski”, coincide el productor David Crockett. “Ya tiene en su cabeza toda la película filmada, y sabe exactamente hacia dónde quiere llevar a la audiencia en este viaje. Y siempre tiene la satisfacción del público en mente. La otra gran cosa de él es su habilidad para ir de hablar con el equipo técnico, los diseñadores de sets o los utileros acerca de los detalles más pequeños de una toma, a caminar a lo largo del set y tener una conversación con un actor acerca de su personaje. Eso me parece único en él; su habilidad para tomar todo el mundo de la realización cinematográfica, desde lo creativo a lo técnico, y ponerlo todo en un gran paquete”.

HEINRICH VOLMER Y SU CURA

“Lo que ofrecemos aquí es un proceso de purificación del mundo moderno”.

Jason Isaacs (Lucius Malfoy en los filmes de HARRY POTTER, BLACK HAWK DOWN, ARMAGEDDON, THE PATRIOT) es convenientemente perverso como el encantador y enigmático Dr. Volmer. Sus pacientes parecen gozar de felicidad, pero, ¿por qué no mejoran? Además, ¿qué sucede detrás de las puertas de su extraño hospital? Volmer arrastra a Lockhart hacia su telaraña siniestra y le hace ver al joven corredor de bolsa que necesita tratamiento. “Volmer puede o no ser malvado, o quizás y sea un hombre que se topó con el secreto a la felicidad. Está en Lockhart averiguarlo”, comenta Isaacs. “Volmer tiene una obsesión extraña con el barón que fue el primer dueño del castillo que alberga el instituto. En el pueblo local existen historias extrañas acerca de los experimentos que el barón realizó con miembros de su familia. También hay algo incómodo acerca de la obsesión de Volmer con la pureza —todo en el sanatorio es blanco y estéril. El filme es un tipo de misterio”, añade Isaacs. “Es un viaje divertido, siniestro y macabro. Cuando leí el guión, tuve la misma reacción que espero tengan las audiencias cuando la vean: sólo quería saber qué iba a suceder. No estaba del todo seguro quién estaba haciendo qué; si Lockhart estaba loco o era un provocador, o si el instituto que Volmer dirige era Shangri-La o un culto diabólico”.

Cuando Lockhart llega al sanatorio de Volmer, supone que su misión será sencilla: hablará con Pembroke, su jefe, y lo convencerá de que regrese con él a Nueva York. Pero Pembroke no quiere irse. Nadie se va. Conforme se desarrolla la trama, experimentamos la ansiedad creciente de Lockhart. Ante el peligro de perder la cordura, ¿en quién puede confiar? Lockhart acepta someterse a un tratamiento administrado por el doctor y su equipo. “Volmer es una figura autoritaria, pero al principio parece ser un tipo compasivo y bienintencionado”, comenta DeHaan, “pero a Lockhart termina por frustrarlo bastante rápido, porque para Lockhart parece ser evidente que no le están dando lo que quería. Las cosas siguen saliendo mal, siguen interfiriendo en su camino; la relación entre Lockhart y Volmer es pasiva-agresiva, y más adelante se torna bastante agresiva”.

MIA GOTH COMO HANNAH: LA PACIENTE MÁS JOVEN EN EL SPA DE VOLMER

A principios de la historia, Lockhart se hace amigo de Hannah y juntos se dan a la tarea de descubrir los secretos amenazantes del instituto y la historia de éste. La talentosa Goth, quien fue muy elogiada por su papel en THE SURVIVALIST, le aporta una inocencia emotiva y fresca a su papel como Hannah. Mucho más joven que el resto de los pacientes, Hannah, quien tiene escaso conocimiento del mundo exterior, ha pasado toda su vida en el Instituto Volmer. El Dr. Volmer es el encargado de cuidarla. “Me pareció que era la historia más fascinante que jamás haya leído”, comenta la actriz, al explicar su entusiasmo por el papel. “No solté el guión de principio a fin, y tuve que leerlo tres veces, antes de que pudiera comprender por completo la historia. Hannah pasa por una transformación que es muy intensa y dolorosa. Simplemente luché con todo lo que tengo para formar parte de este filme”.

“Cuando Lockhart conoce a Hannah por primera vez en el spa, él no entiende lo que está viendo; ella es casi una alucinación”, comenta DeHaan. “Ella tocando una canción que es la misma que tenía su madre, quien acaba de morir, en su caja de música. Todo esto provoca que Lockhart esté desconcertado por Hannah, porque parece no ser una pieza del rompecabezas. Te da la apariencia de que quizás y las respuestas del misterio del spa recaen sobre ella”.

“Cuando nos presentan por primera vez a Hannah, da la impresión de ser esta joven muy ingenua y protegida”, comenta Goth acerca de su personaje. “Nunca se le ha alentado o sentido la necesidad de cuestionar qué es lo que representa Volmer o el sanatorio. Y creo que esto se debe a que tiene esta habilidad notable de ver lo bueno y la belleza en todas las cosas. En cierto nivel, es en realidad una relación padre e hija entre Hannah y Volmer, y entre ellos existe un profundo amor y respeto. Ha llegado a querer y depender de su carcelero”, comenta Goth, al explicar la compleja relación entre Hannah y Volmer. “La manera en la que mejor puedo describirlo es casi como una situación del síndrome de Estocolmo (una condición psicológica que provoca que los rehenes desarrollen sentimientos de empatía hacia sus captores). Es lo que para ella es real, es lo normal y es como una adicción. El spa es también un lugar seguro para encontrar confort, mientras todas estas cosas que Lockhart ha desencadenado están sucediendo a su alrededor. Ser capaz de regresar a Volmer es reconfortante y él la ayuda en este proceso”.

“Hannah es una chica muy inocente, pero bastante extraña, que ha crecido en el instituto. Volmer tiene una relación con ella que es cariñosa y muy amorosa”, comenta Jason Isaacs. “Nadie sabe a ciencia cierta quién es ella o qué está haciendo ahí —o, más bien, ¡nadie sabe excepto yo! Yo la he criado. En apariencia, soy muy solícito con ella, quizás sobreprotector, y nuestra relación podría albergar secretos siniestros. Hannah comienza a entablar una relación con Lockhart y a mí no me gusta. Me parece que es peligroso para ella. Quizás y me sienta amenazado por su relación, en vista de que creo que hay una cierta forma en la que puede ver el mundo, pero él se lo está comenzando a estremecer”.

De hecho, cuando Hannah conoce a Lockhart, su vida y perspectiva cambian por completo. Es casi como si se despertara de una existencia casi onírica y cayera en cuenta de que hay algo en el instituto que no está bien. “Lockhart actúa como cuando te dan un pinchazo”, comenta Goth, “y a partir de ese momento, ambos comienzan a cuestionarse todo lo que alguna vez habían considerado cierto y real. Por fuera, eso significa Volmer, el sanatorio y su mundo, y por dentro, eso significa quién eres como persona y qué es lo que en verdad quieres y necesitas”.

Goth dice que actuar al lado de Dane DeHaan fue emocionante. “Siempre había querido trabajar con él. Me encanta todo lo que ha hecho. Es un actor muy generoso y he aprendido mucho de él”.

“Mia llegó y leyó para el papel y fue ‘ella’; exactamente lo que tenía en mente para Hannah”, dice Verbinski, al haber tomado la decisión de darle a Goth el papel clave. “Es un rol muy difícil de interpretar. Hannah ha estado viviendo en este lugar, el hospital, durante tanto tiempo, y eso la ha llevado a tener una visión del mundo única, además de ser capaz de ver cosas de manera muy distinta con respecto a los demás. Ha estado ofuscada por el mundo moderno. Me parece que ese papel necesita ser enigmático e hipnótico, y Mia simplemente era perfecto para él”.

LA MISTERIOSA SRA. WATKINS

Además de Hannah, los otros pacientes en el sanatorio alpino (incluyendo Pembroke) son titanes adinerados e influyentes de la industria que están recibiendo tratamiento con la esperanza de ser curados por el Dr. Volmer. La aclamada actriz británica Celia Imrie interpreta a la extraña y fascinante Sra. Watkins. “La Sra. Watkins es una viejecilla astuta”, comenta Imrie. “Sabemos que pasó cuarenta años trabajando en Xerox. No sabemos mucho más de ella, pero está muy al tanto de las cosas y quiere saber exactamente qué está sucediendo en el hospital. Sin embargo, ¡resulta que es muy metiche y curiosa por su propio bien! Me parece que soy bastante afortunada con el personaje de la Sra. Watkins, porque es una parte fundamental de la trama, y sin mí, no tienes crucigramas. Te enteras que ha resuelto los crucigramas del spa. Parece al principio que dice puras sandeces, por lo que Lockhart no le presta nada de atención a lo que dice, pero de una manera bastante inteligente, queda en evidencia que ha registrado absolutamente todo lo que ha dicho. Sin querer a echar a perder la historia, resulta que siempre tuvo la razón. Está un paso adelante de Lockhart y es algo que no hubieras esperado”.

La actriz se unió al reparto, a propósito, después de haber recibido una nota personal de Verbinski. “No recuerdo haber recibido jamás algo así de un director de cine”, dice Imrie. “En su carta, describió de manera ingeniosa a la Sra. Watkins como ‘el ajo de nuestra sopa’. Y pensé, ‘qué manera tan maravillosa de definirla’. Quedé completamente impresionada con él. Y me encantó el guión. En ocasiones, las películas pueden ser predecibles, y me parece que este filme es todo lo contrario. Creo que es bastante inesperado en los giros y vueltas de tuerca. Me gusta eso. No es algo que vayas a esperar”.

EL TRATAMIENTO

La ‘cura’ para salvar vidas del Dr. Volmer involucra una supuesta ‘agua sanadora’ en el spa, que utilizan para su método nada convencional de medicina. Existen alusiones fascinantes a los spas minerales europeos, que tienen especial énfasis en la limpieza, el rejuvenecimiento y la revitalización. Eve Stewart (THE DANISH GIRL, THE KING’S SPEECH, VICTOR FRANKENSTEIN), diseñadora de producción nominada al Premio de la Academia, hizo una vasta investigación de spas europeos antes del comienzo de la producción. “Suelo hacer una gran investigación para todos mis proyectos. Soy muy rigorista cuando se trata de llegar al meollo de cómo deben ser las cosas. Vi una piscina en Budapest, donde la gente juega ajedrez en el agua. Vi muchos baños, particularmente del este de Europa, donde tienen un enfoque muy holístico de la vida de sus ciudadanos. Eso fue algo que queríamos investigar. ¡Piensan que es bueno para ti ser rociado con toneladas de agua y sentarte en sales burbujeantes!”.

Conforme lo vamos descubriendo, las extrañas terapias experimentales del Dr. Volmer tienen un enfoque muy distinto a la de los baños sanadores en los spas europeos. La audiencia está ahí mismo con Lockhart, mientras pasa por los tratamientos que, supuestamente, lo curarán de su condición. ¿Qué son esos tratamientos exactamente? “Sin dar mucha información, ¡hay muchas anguilas involucradas! Existe una cámara de privación sensorial; ¡hay trabajo dental bastante intenso! De verdad soy torturado a lo largo de toda la película”, dice entre risas DeHaan, quien tuvo varias sesiones en un tanque de aislamiento. “Primero, estaba en el tanque, y después, en la silla del dentista. Lo llamé mi semana de tortura. El tanque de aislamiento fue una experiencia muy intensa porque estaba bajo agua entre 25 y 30 minutos. No tenía gafas y no podía ver nada porque había muy poca iluminación, y tenía un yeso en la pierna y cables que me sujetaban en el tanque de forma horizontal. Así que incluso salir resultaba ser difícil. Tenía que ponerme a hacer juegos mentales conmigo mismo para asegurarme que todo estaba bien. Es una semana que jamás olvidaré. Estaba realmente exhausto al final de ella, e hinchado por todo el equipo de buceo y la presión del agua. ¡Supuestamente tenía que ser aterrador y lo fue!”.

Rodar los cuartos del espeluznante tratamiento de Volmer representó ser uno de los aspectos más desafiantes de la producción, que se llevó a cabo en los foros de los históricos Estudios Babelsberg de Berlín. “La cuestión con el tanque de aislamiento fue la presión del agua”, comenta la diseñadora de producción Eve Stewart, “y cómo iría a impactar en el vidrio que tenía frente a él. Nos teníamos que preguntar: ¿cuán grueso tenía que ser ese vidrio? ¿Va a actuar como una lupa? ¿Hará que todo se vea con un tono verde brillante? ¿Cómo reaccionarán las pinturas con el agua? ¿Se blanqueará el barniz? Fue una curva de aprendizaje muy pronunciada”. Stewart también tuvo que asegurarse que el agua estuviera caliente, para que los actores estuvieran cómodos durante las múltiples tomas.

DeHaan hizo un trabajo extenso con el coordinador de acrobacias Volkhart Buff, en su preparación para las sesiones del tanque de aislamiento. “Dane puede nadar, pero no tenía experiencia en buceo o estar en un escenario submarino claustrofóbico”, comenta Buff, “pero estaba completamente enfocado y aprendió de una manera increíblemente rápida”.

Según Verbinski, no sólo son los pacientes que están experimentando la cura del Dr. Volmer. El filme es tan envolvente que los miembros de la audiencia casi sentirán como si estuvieran soportando el tratamiento con el protagonista. “Lo agradable de todo esto es que estamos perpetrando crímenes contra la audiencia”, dice Verbinski. “Hay un tratamiento que está experimentando Lockhart, y tú estás observando lo que le está pasando a él, con estos estudios en el hospital. Pero la pregunta es: ¿quién es el paciente? Es como el Experimento Miligramo [experimento de 1963 realizado por el psiquiatra Stanley Milgram que se enfocaba en el conflicto entre la obediencia a la autoridad y la conciencia personal]. ¿El paciente es Lockhart o la audiencia? Eso es lo que me fascina de este género; estamos llevando a la gente a un cuarto oscuro y haciendo un experimento psicológico con ellos. Me he dado a la tarea de analizar al cinéfilo; quería ‘diagnosticar’ a la audiencia y después ofrecer una cura. Y les estamos ofreciendo una buena historia para mantenerlos involucrados”.

BELLO PERO SINIESTRO: NADA ES LO QUE PARECE

Localizado en un impresionante escenario alpino, el Instituto Volmer es la locación perfecta para curarse y rejuvenecer. Pero tan pronto y Lockhart llega al spa, descubre que debajo del exterior soporífero, hay una atmósfera perturbadora que permea sobre el apacible refugio. “Estábamos intentando crear un mundo que al principio pareciera muy higiénico e idealista, y bastante agradable…pero que se torna repulsivo gradualmente”. Fue importante para Stewart que hubiera un agudo contraste entre el mundo que Lockhart estaba dejando atrás en Nueva York, en su despacho de Wall Street, y el spa, utópico en apariencia. El tono y la atmósfera fueron elementos clave al momento de crear el mundo desconcertante de LA CURA SINIESTRA, por lo que las locaciones fueron de suma importancia.

“En Nueva York, queríamos mostrar en particular lo que Lockhart podía poner en riesgo de perder, y fue una especie de oficina sin paredes interiores, deslumbrante y glamorosa. Es todo acerca del dinero, con todo el estrés y fatiga que carga la gente que trabaja ahí”, comenta la diseñadora de producción británica. “Queríamos crear un contraste increíble entre el mundo financiero y el apacible spa, iluminado por el sol, con pequeñas telarañas planeando y sonido de pájaros. La audiencia necesita entender por qué Pembroke y los otros pacientes quieren quedarse en el spa durante tanto tiempo. Al principio se ve maravilloso, ¡como si estuvieran teniendo un descanso agradable!”.

“Eve Stewart tuvo la tarea desafiante de imprimirle una sensación de época a una película muy moderna. Es difícil decir cuándo se desarrolla el filme”, comenta Crockett. “Los coches son modernos y Lockhart es un corredor de bolsa de la actualidad, pero se dirige al mundo del Instituto Volmer, que en ocasiones se siente como del siglo XIX, y, a veces, como de la década de los ’50. Lo que Eve fue capaz de hacer fue crear algo que es muy nuevo, pero que, al mismo tiempo, se siente viejo”.

La mayor parte de LA CURA SINIESTRA fue rodada en Alemania (con fotografía adicional en Suiza y Nueva York). Stewart y Verbinski encontraron el lugar perfecto para el spa de Volmer en el castillo Hohenzollern, ubicado en las faldas de los Alpes Suabos al sur de Alemania. “La belleza de ese castillo en particular, es que está muy aislado del paisaje que lo rodea”, comenta Stewart. “Parecía ser la esencia del ‘castillo siniestro de la montaña’. Pero lo que es realmente interesante, es que se ve inmenso en la montaña cuando te diriges a él en coche”.

El impresionante, sobrecogedor y austero castillo, que se remonta a tiempos medievales, es el hogar ancestral de la Casa Imperial de Hohenzollern, y en la actualidad es el tercer castillo en ser erigido ahí —sólo se conserva la capilla medieval original de su encarnación del siglo XV. Basado en el estilo Neogótico Inglés y el castillo francés del valle de Loire, la espectacular fortaleza de 140 recámaras fue perfecta para representar el Instituto Volmer. “Fuimos lo suficientemente afortunados de conocer y trabajar con el jefe de la familia Hohenzollern, el príncipe Georg Friedrich, quien es descendiente directo del Káiser Wilhelm II, el último monarca Hohenzollern”, comenta Crockett. “Es una parte verdadera de historia y su gran escala ayuda a hacer que nuestra historia cobre vida”.

Además de rodar en los estudios Babelsberg de Berlín, algunos interiores del esterilizado spa fueron rodados en el dilapidado hospital militar Beelitz-Heilstätten, a las afueras de Berlín. “El hospital tenía un tipo inherente de belleza, a pesar de su estado tan descuidado”, comenta Stewart. “Fue un proceso difícil como artista o diseñador arrancar esa apariencia increíble y después reemplazarla con otra cosa. Así que trabajamos de manera ardua por conservar lo que hacía que el edificio se viera tan interesante, en cuanto a su espacio, color, lustre y humedad. Intentamos aferrarnos a eso, ¡mientras removíamos cincuenta toneladas de moho!”.

“Los sets eran asombrosos”, dice entusiasmado Dane DeHaan. “Podías sentir una gran vibra en ellos, además de tener un aspecto maravilloso. Se sintió un poco como estar en un hospital que no ha sido renovado, en el que no quieres estar”.

Crockett indica que el director de fotografía Bojan Bazelli (THE LONE RANGER, THE RING) colaboró de manera estrecha con Eve Stewart para crear la apariencia distintiva e inquietante de LA CURA SINIESTRA. “Bojan iluminó los sets de manera que empleó muchas luces prácticas para crear una atmósfera depresiva, en vez de exagerar una atmósfera cinematográfica lustrosa. Al hacer esto, creó ambientes y colores exquisitos, que son tanto aterradores como bellos. Gore y Bojan tienen una relación laboral muy interesante, que data de muchos años”, añade Crockett, “así que tienen un sistema de comunicación entre ellos que ayudó en definitiva”.

“Nunca me imaginé que los sets tuvieran semejante escala”, comenta Jason Isaacs. “Algunas de las habitaciones son gigantescas; algunos de los sets eran asombrosos. Llevamos a cabo muchos rodajes nocturnos en Beelitz, en el hospital abandonado, que es supuestamente el lugar más embrujado de Alemania. Hay algo ciertamente muy incómodo cuando filmas ahí, y más al haberlo hecho por la noche, en el transcurso de varias semanas. Y espero que esto se haya vertido en la película. No me había topado con sets así desde que hice HARRY POTTER. Llegas a un lugar, y te quedas sin aliento por la escala de las cosas”.