Un plan para poner fin al cigarrillo llega a América Latina en medio de escepticismo

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El lugar estratégico de este cambio de concepto está en el noroeste de Suiza, en las orillas apacibles del lago de Neuchâtel. Allí se encuentra un edificio acristalado, llamado El Cubo, donde más de 400 expertos en biología, química, informática e ingeniería de alimentos, entre otros, diseñan productos potencialmente menos dañinos que el clásico cigarrillo.

Pese al hermetismo que rodean este tipo de trabajos, la compañía ha dado a conocer que desde 2008 ya ha invertido más de 2.000 millones de dólares en investigación de alternativas “más seguras” para aquellos que desean seguir fumando. Y el proyecto sigue en expansión.

De hecho, este año, PMI proyecta extender la venta del primero de sus cuatro “productos de riesgo reducido”(RRPs) , aparentemente, menos perjudiciales para la salud que el clásico cigarrillo.

Se trata de IQOS, un dispositivo electrónico que, según la empresa, calienta el tabaco por debajo del punto de combustión para liberar la nicotina y el sabor, evitando la “quema” de componentes considerados nocivos.

“El desarrollo de productos innovadores que tengan el potencial de reducir el riesgo de daño para los fumadores comparados con el consumo de cigarrillos combustibles es crítico para mantener y desarrollar nuestro negocio largo plazo”, explicó a Efe Jeanne Polles, presidenta de PMI para América Latina y Canadá.

El viraje desde el “Malboro Country” a la tecnología de “riesgo reducido” tiene ya cifras a medio plazo.” Queremos que en unos 5 o 10 años esta línea constituya el 15% de nuestro porfolio”, añadió Polles.

Junto a el dispositivo electrónico IQOS, disponible en varias capitales europeas como Lisboa, Milán y Moscú, entre otras, y en proceso de expansión en Japón, PMI tiene presencia también en la categoría e-vapor.

“Los daños están en la combustión”

Para PMI, la base de la investigación se basa en la idea de que los daños del tabaco no están en la nicotina sino en la “combustión”, proceso que se genera al encender un cigarrillo.

“Los expertos coinciden en que la nicotina, si bien es adictiva, no es la causa principal de las enfermedades relacionadas con el tabaquismo. Cuando se enciende un cigarrillo, la quema del tabaco y de otros materiales produce miles de químicos, más de cien de los cuales son ampliamente reconocidos y asociados” con dichos males, explicó a Efe Moira Gilchrist, directora científica de PMI.

“Cada una de nuestra plataformas de producto está diseñada para reducir o eliminar significativamente la formación de estos químicos”, añadió.

El primer resultado comercial de esa investigación es el dispositivo electrónico iQOS, que, según la empresa, calienta el tabaco por debajo del punto de combustión.

La directiva de PMI explicó que este año la empresa planea expandir su oferta de iQOS, que ya vende en 20 países del mundo, y comercializar dos nuevos productos libres de humo, con tabaco y sin tabaco.

“Para finales de 2017, iQOS estará disponible en más de 30 países, incluyendo algunos de Latinoamérica (que no precisó)”, sostuvo Pollés, al asegurar que más de un millón de fumadores ya se cambiaron a esa opción “potencialmente menos nociva”.

“Esperamos que pronto todos los involucrados, incluyendo los miembros de la comunidad de salud pública, evalúen objetivamente toda la ciencia e información disponible” para decidir, manifestó la directiva de PMI.

También alertó que es prioritario combatir el contrabando en Latinoamérica y Canadá, donde, según un reporte de 2016 de la firma KPMG, solicitado por Philip Morris, el 15,6 % de los cigarrillos consumidos fue de origen ilícito.